viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 57

No podía dormir, directamente no podía. Por mucho que lo intentara no había forma alguna. Miré el reloj de mesa y vi que ya eran las cuatro, era demasiado tarde, tenia que dormirme si mañana quería ver el lugar.
Después de pensarlo un rato mientras miraba el techo lo hice, me levanté de la cama... para irme a la de Kit, ¿Por qué lo hacía?
Pasé a la habitación intentando hacer el menor ruido posible, pero daba igual, estaba completamente dormido. Me metí debajo de sus sábanas y el gruñó un poco hasta que entre abrió los ojos y me sonrió.
-¿Que haces aquí?
-No podía dormir-Dije avergonzada-.
No volvimos a decir palabra, pero el me abrazó durante toda la noche. Me dio un beso en la frente y volvió a cerrar los ojos. Me quedé mirándolo un rato, tenia la piel completamente, un par de pecas resaltaban aun más sus pómulos, sus labios eran carnosos y estaban bastante secos. Mi tentación por besarlo cada vez era mayor, pero no, no debía, bastante había hecho ya en meterme en su cama. Lo único que pude hacer es darme media vuelta y agarrar la mano que rodeaba mi cintura.


Lucas cada vez estaba más animado  como si le hubieran metido un petardo por el culo, no paraba. Me reí al pensar en aquella expresión "Un cohete por el culo" ¿A quien se le ocurriría eso? A saber lo que estaría haciendo.
-¡Natalia!-Mark me llamó desde unos metros más adelante, me había quedado parada como una tonta-¡Vamos que te quedas atrás!
-¡Ya voy!-Le dije mientras apretaba el paso.
Le alcancé a unos pocos segundos y seguimos andando de la mano. Otra vez estábamos viajando, siempre viajando, esto me gustaba la verdad. Cuando salimos del aeropuerto había una limusina esperándonos fuera, lo que me faltaba, más lujos. Paula estaba tan nerviosa que casi se sube por las paredes, pocas veces había montado en una limusina y la hacia ilusión. Yo también había montado en una pocas veces, pero ahora había cosas mucho más importantes.
En aquel lugar ya era casi de noche, menos mal que Lucas ya lo tenia todo planeado, era realmente rápido haciendo este tipo de cosas tan espontaneas. En todo el camino lo que más se oía era la risa de Paula, una risa bastante particular que contagiaba a cualquiera.
Llegamos a un gran hotel, no me fijé en como se llamaba, lo único que quería en ese momento es desplomarme en la cama y dormirme ya que en el avión había un niño que lloró durante todo el camino. Empecé a pensar sobre como será tener un hijo, ¿Estoy preparada? Esta era la maldita pregunta que pensaba nada más levantarme y que me amargaba durante el resto del día. Pero siempre me contesto, "Esta Mark, el me ayudará y seremos buenos padres" Esa simple frase me anima, aun que solo sea un poco.
Estuvimos menos de 5 minutos en recepción, me asombró ya que siempre que iba yo con mi familia tardábamos hasta una hora. Subí los dos últimos pisos corriendo por las escaleras, no aguantaba más, ¡Quería dormir! Metí la tarjeta que Mark me había dado y cuando abrí la puerta me quedé parada, eso no era una habitación, era un apartamento.
Pasé con cuidado intentando no tocar nada hasta que al abrir una de las puertas vi la cama, no pude evitarlo, salté hacia ella y me tapé con la manta deseando dormir ya.


Era realmente idiota, había cogido 3 habitaciones iguales, osea, para dos personas. Creo que lo único que quería era torturarme más o yo que sé, pero cuando vi aquella cama tan grande y me imaginé a Clara tumbada allí se me calló el mundo encima. Necesitaba verla, la necesitaba a mi lado ¿Cuantas veces lo había dicho ya? Me tumbé en la cama, en el lado izquierdo ya que Clara siempre dormía en el otro. No pude evitarlo y de la fuerza que hice rompí la almohada, me quedé mirando las plumas que volaban en el aire. Me sentía tan mal, me sentía tan solo que tuve que irme al sofá y dormir ahí. En realidad lo único que hice fue pensar mirando al techo, pensando en como podríamos encontrar a Liliana. Era casi imposible encontrarla, no me había parado a pensarlo antes pero haría lo que fuera por recuperar a Clara.
Primero empezaríamos por la ciudad, pediré a gente que la busque y así será mas fácil. Empecé a pensar en todo tipo de cosas, cosas realmente absurdas pero ¿Que otra cosa podía hacer?
La mayoría del tiempo evitaba pensar que estaba muerta, era lo peor que podía hacer, pero de vez en cuando lo hacía, lo pensaba y empezaba a temblar. Al final acabé durmiéndome pero no por mucho tiempo, dentro de 2 horas tendría que levantarme.
Llamaron a mi puerta repetidas veces hasta que por fin pude levantarme de aquel sofá y abrir la puerta, al otro lado estaba Natalia con una bandeja llena de bollos y un café. Pasó sin que la dijera nada, despues, cerré la puerta a su paso.
-Sabia que no te levantarías.
-Buenos días a ti también-La dije mientras me revolvía el pelo-.
-Cómete el desayuno, yo mientras te busco algo que ponerte-Se paró un segundo delante mío y me escrutó con la mirada, después soltó una risilla-. Estas hecho una caca, no has dormido ¿Verdad?-yo negué con la cabeza- Esta bien Lucas, no te preocupes-Me dio un beso y se fue hacia mi maleta que había dejado en alguna parte.
Me senté a la mesa y no probé bocado, solo di un pequeño sorbo al café, no tenia ganas de nada. Natalia me tiró la ropa a la cara, algo que Clara solía hacer, por un momento pensé que besaría a Natalia, después lo pensé mejor y me paré. Me había lanzado unos pantalones de deporte cagados, una sudadera roja y unas vans del mismo color ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=69295136&.locale=es ). Combinaba la ropa igual que Clara y la miré durante un segundo, era tan diferente a ella. Natalia era lista, centrada y sabía perfectamente lo que hacía pero con solo mirarla a los ojos sabías que estaba asustada y cansada, me levanté y la abracé.
-¿Q-que haces?-Me preguntó nerviosa.
-Tranquila, va a salir todo bien-Entonces ella se calmó y me devolvió el abrazo-, serás la mejor madre de todas Natalia-La dije separándome de ella sin soltarla aun, la miré a los ojos-, nunca estarás sola.
Ella no dijo nada, solamente se volvió a juntar a mi y empezó a llorar, algo que no esperaba que hiciera fue lo que dijo a continuación.
-Lucas, te quiero tanto. Aun que nunca te lo haya dicho eres... eres demasiado importante para mi, no quiero perderte, ni a ti ni a Clara y menos a Mark... Gracias de verdad Lucas yo... yo...-Comenzó a llorar de nuevo-.
Yo la abracé fuerte durante un largo rato hasta que alguien entró en la habitación.

Me levanté sola en una cama desconocida, no sabía bien donde estaba hasta que me ubiqué, estaba en la habitación de Kit, me miré el cuerpo a ver si tenia la ropa puesta, respiré tranquila, no había hecho nada de lo que me pudiera arrepentir, y espero que no lo hiciera nunca.
Me levanté de aquella cama y salí de la habitación para ir a la cocina, olía a tortitas toda la casa y eso no me ayudaba a que no tuviera hambre.
Cuando entre en la cocina no pude evitar sonreír  Kit tenia una cinta de pelo puesta quitándole los pelos de la cara, un delantal de color rosa palo y llevaba unas zapatillas de estar por casa de lo más ridículas. Me senté en la enorme mesa que había allí y esperé impaciente a que terminara de cocinar las tortitas.
-Buenos días dormilona-Me dijo mientras se giraba durante un segundo a mirarme-.
-Buenos días.
Me dejó unas cuatro tortitas en frente mío y las devoré sin pensármelo dos veces, al igual que el. Comíamos como dos salvajes pero la verdad, me daba exactamente igual que me viera, no me daba vergüenza comer delante de nadie y menos de el.
Terminó el antes que yo y me quitó un trozo de mi tortita, algo que me sacó de mis casillas y caso le doy una patada por debajo de la mesa pero lo único que fui capaz de hacer fue gritarle mientras el se reía, tenia una sonrisa tan bonita.
-Que sonrisa más bonita tienes-Le dije mientras que dejaba mi plato en el fregadero-.
-Lo sé-De pronto me cogió de la cintura, me atrajo hacia el y me dio un pequeño mordisco en la cintura, algo que me encendió por completo-, vamos, vístete que nos vamos.
-Va-vale...-Dije demasiado aturdida-.
Pero... ¿A donde nos íbamos? Me dirigí a una de las maletas que habían dejado en la puerta el día anterior y cogí lo primero que pillé. Una camiseta sin mangas que se ataba en la tripa color verde, unos shorts altos con un dibujo tribal, unas botas con plataforma marrones y un bolso a juego con los zapatos ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=69297307&.locale=es ). Estaba bastante guapa así que salí de la habitación con una media sonrisa mientras tocaba la marca que me había dejado el mordisco de Kit.

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